El insmonio

Se estima que la cantidad de sueño necesaria para que una persona se encuentre descansada está alrededor de las 7-8 horas diarias, teniendo en cuenta la presencia de diferencias individuales.

El insomnio es uno de los trastornos del sueño más frecuentes en nuestra sociedad. Muchas personas han tenido algún episodio de insomnio en su vida, sin embargo muy pocos van al profesional adecuado para solucionarlo, corriendo así el riesgo de que se cronifique.

Encontramos distintos tipos de insomnio:

  • Insomnio de conciliación:

El insomnio de conciliación consiste en la dificultad para iniciar el sueño. Generalmente, este tipo de insomnio suele estar ligado a la presencia de estrés o trastornos de ansiedad. Este tipo de insomnio suele durar un corto plazo de tiempo, y es más común en los adultos jóvenes.

  • Insomnio de mantenimiento:

El insomnio de mantenimiento se diferencia del insomnio de conciliación en que las dificultades se encuentran en los despertares. La persona suele tener despertares muy tempranos, sin poder volver a conciliar el sueño o despertares nocturnos frecuentes y prolongados, especialmente en la segunda mitad de la noche.

El insomnio de mantenimiento es más común en personas de la 3ª edad, puesto que con la edad se tiende de manera natural a dormir durante menos horas. De cualquier manera, el insomnio de mantenimiento se considera un trastorno cuando afecta al funcionamiento del individuo (sensación de no haber descansado por la noche, somnolencia diurna…).

  • Síndrome del desfase horario:

El síndrome del desfase horario (o trastorno del ritmo circadiano) es una alteración del sistema circadiano, donde se produce una desincronización del patrón del sueño con respecto de las necesidades externas y de duración del sueño, ocasionando dificultades para que el sujeto pueda dormir a las horas que desea o a las que se espera que lo haga aunque el tiempo total de sueño en 24 horas sea normal.

Esta circunstancia conlleva la aparición de insomnio o somnolencia diurna en periodos inapropiados para el individuo, generando un malestar clínicamente significativo, deterioro laboral y social y en otras áreas importantes de la persona.

Gisela Bonilla

Psicóloga General Sanitaria

Num. Col. 21574

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