Educamos en emociones (1): Todas las emociones son necesarias

Si hablamos de emociones, nos aparecen una serie de preguntas: ¿existen las emociones positivas y negativas?, ¿es bueno expresar emociones desagradables o es mejor reprimirlas?; ¿se aprende a expresar emociones?, ¿cómo puedo ayudar a mis hijos e hijos a conocer y a expresar emociones? Estas y otras preguntas vamos a ir resolviéndolas en estas líneas.

Recordemos que las emociones, sentimientos, sensaciones las vamos aprendiendo desde el momento de nacer, e incluso antes, a partir de las interacciones con las personas más cercanas en nuestra vida. Es a través de las emociones como nos relacionamos con los otros, con el mundo y con nosotros mismos.

Aprendemos a sentir alegría y tristeza, a expresar amor y enfado, a manifestar descontento o satisfacción.

 

Ahora bien, estas emociones que hemos mencionado anteriormente, ¿son emociones positivas y negativas? La respuesta es un NO. No existen por sí mismas emociones que podamos definir como positivas o negativas, ya que todas las emociones son válidas y necesarias, y además, tienen una funcionalidad. Las emociones pueden ser, según las sentimos, agradables o desagradables, pero no, positivas o negativas.

Un ejemplo muy claro es la emoción del miedo, que podríamos decir que es una emoción desagradable. Sentir miedo ante una situación de peligro, nos puede servir de alerta y tiene, por tanto, una función de protegernos de ese peligro, poniendo en funcionamiento distintas herramientas y estrategias que nos ayuden, ya sea huir o evitar esa situación de peligro, o enfrentarla y superarla.

Por lo tanto, cómo gestionemos estas situaciones de conflicto, cómo manejemos nuestras emociones, contribuirán a mejorar nuestras capacidades y habilidades para relacionarnos con otros y para gestionar futuras situaciones o acontecimiento, es decir vamos ganando confianza en nosotros mismos.

Ana Carolina Cherine

Psicóloga – Cíane Psicología

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