Claves para comunicarnos con nuestros hijos e hijas

Mucho se escribe sobre la comunicación entre padres e hijos y mucho, también, se consulta sobre ella a profesionales docentes, psicólogos, pedagogos, médicos, comunicadores.

Sabemos, que para comunicarnos, necesitamos de un emisor (que es el que expresa una idea), un receptor (que es quien recibe e interpreta el mensaje); necesitamos que haya un mensaje algo que se quiere decir) y un canal (el medio en el que se desarrolla la comunicación).

Ahora bien, la comunicación con nuestros hijos e hijas tiene un elemento de modelado muy importante, ya que el modo en que nos comuniquemos entre nosotros y con ellos va a servir de modelo para futuras relaciones.

¿Para qué es importante una buena comunicación paterno-filial?

Está demostrado que una buena comunicación entre progenitores e hijos e hijas ayuda a que éstos entiendan mejor sus emociones, las acepten y las puedan expresar de una manera adecuada para que el otro pueda entenderlas.

Y entonces, ¿cómo mejoramos la comunicación con nuestros hijos e hijas?

Aprender a comunicarnos, en general, es una de las tareas que requiere aprender a mirar al otro (escucharlo), a mirarnos a nosotros mismos (conocernos y conocer nuestras emociones) y requiere una serie de herramientas y habilidades comunicativas para poder expresar ese mensaje que queremos transmitir.

  • Es importante que seas consciente de tu posición en la comunicación, que prestes atención a tus emociones, tu estado de ánimo.
  • Es fundamental saber qué se quiere comunicar, cual es el mensaje, para que este sea trasmitido clara y sencillamente.
  • Presta atención a la posición en la que se encuentra la otra persona (en este caso tu hijo o hija), cuál es su estado de ánimo, que le ha pasado, sus emociones.
  • Ponte en su lugar, es importante que empatices con él o ella.
  • Crea un clima tanto físico como emocional que facilite la comunicación.
  • El mensaje que transmitimos, es importante que sea desde una perspectiva más positiva, evitar comenzar desde el NO.
  • Pide a tus hijos e hijas que expresen sus opiniones, y atiéndalas.
  • El mensaje tiene que ser consistente, claro y preciso, que no se preste a interpretaciones y sentidos contradictorios.
  • Si tienes que pedir algo, hazlo de manera clara y asertiva.
  • Recuerda expresar tus propias emociones y sentimientos. El hecho de compartirlos ayudará a que tu hijo aprenda a expresarlos también.
  • Escucha de manera atenta e interesada, es fundamental.

Ana Carolina Cherine

Psicóloga – Cíane Psicología

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